lunes, 1 de marzo de 2010

Tenemos la cabeza llena de imágenes preconcebidas: cómo es una casa, una ciudad, un perro, un coche, una persona...
Pero qué pasaría si recortáramos alguna de esas imágenes y la pegáramos en otra? ¿Seguiríamos reconociendo el objeto resultante? ¿Podríamos incorporarla a nuestra memoria de imágenes? ¿Podríamos a su ver recortarla y pegarla en otra sucesivamente? ¿Y así hasta cuando? ¿Obtendríamos resultados parecidos a los del fotógrafo Dionisio González? ¿Tiene esto que ver con los efectos visuales de George Rousse? ¿Y con las manipulaciones digitales de Andreas Gursky?

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